Whitney Houston (47) se quedó desolada al ver en los medios de comunicación las fotos que se publicaron de su hija Boobi Kristina (17) esnifando cocaína. La cantante está dispuesta a tomar cartas en el asunto y enviar a su hija, fruto de su matrimonio con su ex marido Bobby Brown (42), a rehabilitación.

"Whitney estaba devastada al ver las fotos de Krissi tomando cocaína y sobre las palabras que dijo sobre ella, 'soy igual que mi madre'", aseguró una fuente al periódico National Enquirer. "Hiceron una reunión familiar en la que le dijo a su hija que no quería perderla y decidieron que Krissi necesita tratamiento".

Para Whitney y Bobby no ha sido nada fácil llegar a una decisión común por el bien de su hija, puesto que no dejan de apuntarse con el dedo para buscar al culpable de toda esta situación. "Bobby le dijo a Whitney que todo esto es culpa suya por tener drogas por toda la casa. Acusa a su ex mujer de haberse convertido en un mal ejemplo para la joven", dijo la fuente.

A pesar de que las imágenes hablaban por sí solas, la joven ha asegurado que no tiene ningún tipo de problema con la sustancia. "Krissi asegura que no es una adicta y que simplemente lo hacía para divertirse", añadió la fuente. "Whitney y Bobbi son los culpables de esta situación. Krissi siempre ha estado presente, desde muy pequeña, en fiestas mientras sus padres y sus amigos bebían y se drogaban delante de ella".