Secuestrada y coaccionada. Así se sintió la cantante sevillana Tamara (27) el pasado mes de julio en Duarría, Lugo. Tal como informa La Voz de Galicia, la baladista ha denunciado al encargado de organizar las fiestas de la localidad por haberla retenido de forma ilegal junto a su representante en una habitación del cementerio.

Según la citada fuente, Tamara y su mánager esperaron en un coche a que les tocara el turno de actuar y, sobre las once y media de la noche, una persona "con actitud alterada" los llevó al cementerio y los metió en una sala para difuntos que hacía de camerino.

Por su parte, el acusado, que responde al nombre de José Ángel Sande, asegura que el grupo no estaba nada receptivo. "No entiendo las razones por las que no quisieron utilizar el camerino. No sólo llegaron tarde, sino que además mantenían una actitud totalmente prepotente", dijo en su defensa el promotor de festejos.

Tras el suceso, Tamara interpuso una denuncia en la Guardia Civil y ahora el asunto pasa a manos de la jueza Pilar de Lara, quien próximamente tomará declaraciones para resolver el caso.