Otro año más, Rihanna ha vuelto a soplar las velas de la tarta. La cantante cumplió ayer 23 años, un día en el que volvió a demostrar, con su actuación en el partido All-Star de la NBA, por qué es una de las mejores cantantes solistas del planeta.

Enfundada en unos pantalones cullotte negros con flecos y un top de pedrería, Rihanna se comió el escenario con un medley de los mejores éxitos de su carrera musical -"Umbrella", "Rude Boy", "Only Girl In The World" o su nuevo single "S&M"-, con los que hizo que el público del estadio no parase de bailar y cantar. Drake (24) y Kanye West (33) fueron algunos de los cantantes que se subieron al escenario para acompañar a Rihanna en temas como "What's My Name" y "All Of The Lights".

La propia cantante escribió en Twitter unas horas antes de presenciar el encuentro "¡Es mi cumpleaños! ¡Es hora de fiesta! Mis mejores amigos están aquí, ¡y también mi hermano! Me encantaría que estuvieseis aquí para que vieseis lo emocionante que es todo esto".

Sin duda la noche estuvo cargada de emociones fuertes, no sólo por el magnífico partido, sino por el ambiente que se vivió en las gradas. Numerosos famosos no quisieron perderse el encuentro. El rapero P. Diddy (41), el actor Dustin Hoffman (73), la cantante Beyoncé (29) y su marido Jay-Z (41), Nick Cannon (30) -sin su mujer Mariah Carey (41)-, la tenista Venus Williams (30), Lenny Kravitz (46) y el ídolo más de moda Justin Bieber (16), con el que se sentó Rihanna en las gradas para hacer gala de su ya conocida amistad y para comentar juntos las jugadas del partido.