Aunque se encuentra en un excelente momento tanto personal como profesional, Penélope Cruz (37) no se olvida de sus difíciles comienzos en el mundo del cine en una íntima entrevista concedida al diario The Sun.

La actriz ganadora de un Oscar confiesa que su tórrida escena de sexo en "Jamón, jamón", donde junto al que ahora es su marido, Javier Bardem (42), se le puede ver desnuda de la cintura para arriba mostrando sus senos. Algo que le marcó durante mucho tiempo. "Me provocó un fuerte rechazo a cualquier cosa que tuviera algo que ver con lo sexual o lo sensual. Me corté el pelo a lo chico y no hice ninguna escena de amor, ni tan siquiera con besos, durante varios años", explica la artista. Y es que, aunque ha rodado con prestigiosos directores y protagonizado un buen número de escenas eróticas, lo cierto es que la madrileña no se siente orgullosa.

Sin embargo, asegura que está muy agradecida a Bigas Luna (65) por la gran oportunidad que le brindó con aquella película, la segunda en la carrera de la actriz, que desde entonces se labró con esfuerzo un camino brillante que culminaría con su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

La musa de Pedro Almodóvar (62) también cuenta en la entrevista cómo es la relación con su madre, su gran confidente. Ella fue quien le animó a dedicarse a la actuación y a continuar tras su traumático desnudo, y reconoce cuál fue su truco. "El salón de belleza de mi madre se convirtió en una escuela de interpretación para mí", dice. Y es que es allí donde pasaba sus tardes... Además, la madrileña afirma que gracias a su madre "no tuvo miedo a la maternidad ni a envejecer".