A principios de año, veíamos a Rihanna (23) en la portada de abril de Vogue como una seductora sirena de melena roja. Ahora, repite con la edición británica de la revista. Para recibir al mes de noviembre, de repente se cambia el look y aparece con el pelo teñido de rubio y más corto aún que en su vídeo "We found love".

Sin embargo, la intérprete de "What's my name", que ama cambiar de peinado y experimentar con nuevos estilos, lo ha probado casi todo para su cabello. En esta ocasión, vuelve a sorprender con un peinado a lo Marilyn Monroe (†36) y un vestido strapless, donde el blanco y el negro son los colores que predominan.

En una entrevista con la revista, la cantante cuya réplica de cera acaba de ser presentada en Londres, confiesa que sus videos, controvertidos y provocadores, tienen muy poco que ver con ella. "Yo no soy así, es solo un papel que juego. Es como una obra de arte, yo sólo quiero hacer música."

El diseño que luce en la portada es de la colección couture otoño 2011 de Armani, inspirada en Asia. En las fotos tomadas a la cantante, se la ve en una postura insinuante, con gorros parisinos adornando sus recientes rizos rubios o luciendo piernas con falda de tubo y zapatos de tacón negros, algo muy distinto de la provocación constante a la que tiene acostumbrado a su público.

¿Cuánto tiempo más seguirá cambiando de un peinado a otro? ¿Se le acabará algún día la paleta de colores para su pelo?