
Fuente fotografica: WENN
Hazte fama y échate a dormir. Si bien la legendaria banda Aerosmith ya no está en la cresta de la ola, su líder y cantante, Steven Tyler (63), sigue siendo sin dudas una gran estrella de rock. De gira por Sudámerica, las pretensiones del vocalista y su staff dejan con la boca abierta a más de uno.
Para la previa de los shows, Aerosmith exige que cada uno de los miembros tenga su camarín privado, pero que haya además un comedor en común para todos, además de una sala para la familia y una sala VIP. Steven hizo además algunos pedidos específicos acerca de lo que debe encontrarse en ese lugar: un espejo de cuerpo entero, otro con luces, velas aromáticas, lámparas de pie...
Ahora bien, eso no tiene mucho de raro. Solo que la lista de pedidos es tan extensa que hasta carece de sentido nombrar todo lo que el artista "necesita". La lista es interminable, pero se "destacan" una bolsa de pasas de uva en un bowl, un tupperware, frutas orgánicas, zanahorias peladas; porciones de pollo, carne y pescado con diversas recomendaciones de cocción...
La cantidad de deseos por rubro es extensa y produce hasta repulsión pensar en lo estresante que debe ser para la gente que trabaja en el armado del camarín de Steven, llegar a cumplir con todas las expectativas.
¿Cuál es el motivo por el cual el músico necesita además de un sillón cómodo y una silla con apoyabrazos, una silla de oficina con rueditas? ¿Qué clase de pretensión es aquella que dice que tanto las marcas de agua, patatas y hasta los vasos descartables deban ser de marcas importadas, si los conciertos son en Sudamérica?
Sea como sea, si las viejas o las nuevas estrellas aun pueden darse estos lujos, será porque hay alguien que lo permite y que sus deseos de alcoba se cumplen en cada presentación. ¿Sería capaz Steven Tyler de cancelar un concierto si no encuentra su porción de arroz orgánico en la mesa?
Para la previa de los shows, Aerosmith exige que cada uno de los miembros tenga su camarín privado, pero que haya además un comedor en común para todos, además de una sala para la familia y una sala VIP. Steven hizo además algunos pedidos específicos acerca de lo que debe encontrarse en ese lugar: un espejo de cuerpo entero, otro con luces, velas aromáticas, lámparas de pie...
Ahora bien, eso no tiene mucho de raro. Solo que la lista de pedidos es tan extensa que hasta carece de sentido nombrar todo lo que el artista "necesita". La lista es interminable, pero se "destacan" una bolsa de pasas de uva en un bowl, un tupperware, frutas orgánicas, zanahorias peladas; porciones de pollo, carne y pescado con diversas recomendaciones de cocción...
La cantidad de deseos por rubro es extensa y produce hasta repulsión pensar en lo estresante que debe ser para la gente que trabaja en el armado del camarín de Steven, llegar a cumplir con todas las expectativas.
¿Cuál es el motivo por el cual el músico necesita además de un sillón cómodo y una silla con apoyabrazos, una silla de oficina con rueditas? ¿Qué clase de pretensión es aquella que dice que tanto las marcas de agua, patatas y hasta los vasos descartables deban ser de marcas importadas, si los conciertos son en Sudamérica?
Sea como sea, si las viejas o las nuevas estrellas aun pueden darse estos lujos, será porque hay alguien que lo permite y que sus deseos de alcoba se cumplen en cada presentación. ¿Sería capaz Steven Tyler de cancelar un concierto si no encuentra su porción de arroz orgánico en la mesa?
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