
Fuente fotografica: WENN
El tour que la cantante italiana Laura Pausini (37) realiza por Europa en estos momentos es de veras fabuloso. Starflash se acopló a la ruta y estuvo en Berlín para ver de qué se trata el "Inedito World Tour", el cual cuenta con un trabajo de producción y escenografía fantástico.
Para aquellos que nunca han ido a ver un show de la artista, hay que explicar que el preconcepto que uno tiene en la cabeza es que posiblemente sea un concierto meloso, con demasiadas baladas y con poco movimiento. Pues aunque hay matices de ello, la puesta en escena deja ver a Laura bailando de principio a fin y pasando por varios estilos como el pop, rock y la música disco.
Es muy difícil encontrar aburrido a un recital que no sólo se nutre de la propia estrella de Pausini, sino que también encuentra en su grupo de músicos, un soporte escénico muy grande. Duelo de solos de guitarra, set de baile con su dj/tecladista, coristas que se animan a las coreografías y una escenografía con una pantalla que nos lleva por diferentes mundos, hacen que la propuesta arriba del escenario cobre mucha vida.
Hay una gran diferencia encontrada en un show de Laura Pausini y comparada con otros artistas que tienen muchos años de carrera y llevan sus giras por todo el mundo: las viejas y exitosas canciones aún interpretadas actualmente ("Las cosas que vives", "Se fue" o "Entre tú y mil mares") no hacen al espectáculo en sí, sino que son un condimento más. Lamentablemente, en el último tiempo hay artistas que de alguna manera "sólo viven del pasado" y se aferran a sus hits como una salvación del concierto, algo que no sucede con Laura.
A raíz de esto, es que hemos podido comprobar que esta artista sigue reinventándose, buscando nuevos sonidos y ofreciendo una imagen de artista pop que le sienta muy bien. Su último disco, que es el 11° de su carrera y que se editó el 11/11/11, es un disco pop y rockero, que no deja de lado las baladas, pero que ha evitado caer en la repetición y es algo que la estrella ha logrado con creces.
En este último trabajo, se destacan las dedicatorias personales: a su mamá en "Lo que tú me das", a su hermana en "A simple vista" y a sus fans en "Las cosas que no me espero".
Lo bueno: Laura Pausini tiene una voz de primera categoría mundial, un poder de seducción de principio a fin y un vestuarista que hace muy bien su trabajo.
Lo malo: en un momento del concierto, todas las personas arriba del escenario tenían un instrumento, lo cual le quitó un poco de credibilidad a la performance.
Lo curioso: la locura desmesurada de muchos seguidores varones que se agolpan contra las vallas, gritando por la italiana, cantando todas sus canciones y hasta llevando banderas con dedicatorias.
Síguenos en Twitter: @Starflash_com
Para aquellos que nunca han ido a ver un show de la artista, hay que explicar que el preconcepto que uno tiene en la cabeza es que posiblemente sea un concierto meloso, con demasiadas baladas y con poco movimiento. Pues aunque hay matices de ello, la puesta en escena deja ver a Laura bailando de principio a fin y pasando por varios estilos como el pop, rock y la música disco.
Es muy difícil encontrar aburrido a un recital que no sólo se nutre de la propia estrella de Pausini, sino que también encuentra en su grupo de músicos, un soporte escénico muy grande. Duelo de solos de guitarra, set de baile con su dj/tecladista, coristas que se animan a las coreografías y una escenografía con una pantalla que nos lleva por diferentes mundos, hacen que la propuesta arriba del escenario cobre mucha vida.
Hay una gran diferencia encontrada en un show de Laura Pausini y comparada con otros artistas que tienen muchos años de carrera y llevan sus giras por todo el mundo: las viejas y exitosas canciones aún interpretadas actualmente ("Las cosas que vives", "Se fue" o "Entre tú y mil mares") no hacen al espectáculo en sí, sino que son un condimento más. Lamentablemente, en el último tiempo hay artistas que de alguna manera "sólo viven del pasado" y se aferran a sus hits como una salvación del concierto, algo que no sucede con Laura.
A raíz de esto, es que hemos podido comprobar que esta artista sigue reinventándose, buscando nuevos sonidos y ofreciendo una imagen de artista pop que le sienta muy bien. Su último disco, que es el 11° de su carrera y que se editó el 11/11/11, es un disco pop y rockero, que no deja de lado las baladas, pero que ha evitado caer en la repetición y es algo que la estrella ha logrado con creces.
En este último trabajo, se destacan las dedicatorias personales: a su mamá en "Lo que tú me das", a su hermana en "A simple vista" y a sus fans en "Las cosas que no me espero".
Lo bueno: Laura Pausini tiene una voz de primera categoría mundial, un poder de seducción de principio a fin y un vestuarista que hace muy bien su trabajo.
Lo malo: en un momento del concierto, todas las personas arriba del escenario tenían un instrumento, lo cual le quitó un poco de credibilidad a la performance.
Lo curioso: la locura desmesurada de muchos seguidores varones que se agolpan contra las vallas, gritando por la italiana, cantando todas sus canciones y hasta llevando banderas con dedicatorias.
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