
Fuente fotografica: Screenshot YouTube
No ha dejado indiferente a nadie la conversación que Aída Nízar (39) tuvo con Jorge Javier Vázquez (40) en la décima gala de Supervivientes, en la que se suponía que el tema principal iba a ser el reencuentro entre Rosa Benito (55) y su marido, Amador Mohedano (57). Nada más lejos de la realidad.
Nadie daba crédito de la conversación que Aída mantuvo, sobre Ortega Cano (57), con Rosa Benito, cuñada del torero y quien todavía no sabe que éste se encuentra hospitalizado tras el accidente que sufrió el pasado mes de mayo. Aída llegó a preguntarle: "¿Rosa, crees que Ortega Cano está viendo el programa? Tu imagínate que le pasase algo a Ortega Cano, qué les pasaría a esos niños... ¿En dónde le gustaría ser enterrado?"
Jorge Javier se dirigió a la madre de Aída en el plató, completamente indignado: "He escuchado la conversación completa y hemos tenido que suprimir fragmentos de la conversación, porque era absolutamente monstruoso, yo jamás pensé que una mujer pudiera ser tan mala persona".
Poco después, el presentador habló con Aída en directo, haciéndole saber la opinión general: "Esta conversación ha sido vista por todos los responsables de este programa y nunca se había producida esa unanimidad al ver unas imágenes. La palabra es asco, bochorno, vergüenza, consternación... ¿Cómo se puede ser tan mala persona?, ¿Cómo se puede jugar con los sentimientos de esas familias?"
Aída consiguió enfurecer al presentador cuando le dijo que no iba a consentir que le llamara mala persona. "Hubiera empleado otro termino que empieza por 'h' y termina por puta. ¿Tú te crees que es digno hablarle a Rosa de dónde le gustaría ser enterrado Ortega Cano cuando ha estado semanas...? ¡No voy a seguir hablando con una enferma!"
La madre de Aída montó en cólera cuando escuchó las palabras dedicadas a su hija y Jorge Javier no se lo pensó ni un segundo y le dijo: "Si yo estuviera en la calle la hubiera llamado '¡hija de puta!'"
Con tantos insultos y discusiones, Telecincó se proclamó esa noche, líder de audiencia con 4.159.000 telespectadores y un 32,7% de share. Un formato que les está funcionando muy bien.
Nadie daba crédito de la conversación que Aída mantuvo, sobre Ortega Cano (57), con Rosa Benito, cuñada del torero y quien todavía no sabe que éste se encuentra hospitalizado tras el accidente que sufrió el pasado mes de mayo. Aída llegó a preguntarle: "¿Rosa, crees que Ortega Cano está viendo el programa? Tu imagínate que le pasase algo a Ortega Cano, qué les pasaría a esos niños... ¿En dónde le gustaría ser enterrado?"
Jorge Javier se dirigió a la madre de Aída en el plató, completamente indignado: "He escuchado la conversación completa y hemos tenido que suprimir fragmentos de la conversación, porque era absolutamente monstruoso, yo jamás pensé que una mujer pudiera ser tan mala persona".
Poco después, el presentador habló con Aída en directo, haciéndole saber la opinión general: "Esta conversación ha sido vista por todos los responsables de este programa y nunca se había producida esa unanimidad al ver unas imágenes. La palabra es asco, bochorno, vergüenza, consternación... ¿Cómo se puede ser tan mala persona?, ¿Cómo se puede jugar con los sentimientos de esas familias?"
Aída consiguió enfurecer al presentador cuando le dijo que no iba a consentir que le llamara mala persona. "Hubiera empleado otro termino que empieza por 'h' y termina por puta. ¿Tú te crees que es digno hablarle a Rosa de dónde le gustaría ser enterrado Ortega Cano cuando ha estado semanas...? ¡No voy a seguir hablando con una enferma!"
La madre de Aída montó en cólera cuando escuchó las palabras dedicadas a su hija y Jorge Javier no se lo pensó ni un segundo y le dijo: "Si yo estuviera en la calle la hubiera llamado '¡hija de puta!'"
Con tantos insultos y discusiones, Telecincó se proclamó esa noche, líder de audiencia con 4.159.000 telespectadores y un 32,7% de share. Un formato que les está funcionando muy bien.
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