Son guapas, ricas y todas tienen dos cosas en común: saltaron a la fama gracias a Disney cuando eran apenas unas niñas y todas han sido noticia por diversos escándalos. Los centros de rehabilitación o las clínicas de salud mental se han convertido en parada obligatoria para algunas de estas chicas que intentan volver a encauzar, de alguna manera, sus vidas.

La semana pasada nos sorprendía la noticia del ingreso de la joven Demi Lovato (18), en un centro de salud mental por presentar "problemas emocionales y psíquicos", pero ella no ha sido la única que dejó el mundo de fantasía para ingresar en uno más real.

Britney Spears (28) fue la primera que tuvo que entrar en un centro psiquiátrico cuando se rapó al cero la cabeza tras un ataque de locura, después vino Lindsay Lohan (24) que no sólo ingresó en un centro de rehabilitación por sus problemas con el alcohol y las drogas, sino que también pasó unos días en la cárcel.

¿Exíste algún tipo de maldición con las chicas Disney o la presión de la fama es tan fuerte que ha podido con ellas? La empresa infantil por el momento se siente tranquila porque la mayoría de estos sucesos han ocurrido cuando las inocentes niñas que ellos conocieron ya eran adultas.

El estrellato es un monstruo poderoso que en cuestión de segundos te hunde o te impulsa. Y sí, hay muchos que siguen subiendo: Justin Timberlake (29), Christina Aguilera (29), Zac Efron (23), Vanessa Hudgens (21), Miley Cyrus (17) o los Jonas Brothers, entre otros, son algunas de las estrellas Disney de ayer y hoy que han sabido compaginar sus vidas con la gloria. Y es que la fama no esta hecha para todos.