El culebrón de la familia Lohan sigue su marcha. Si la última vez La actriz Lindsay Lohan (24) tuvo que ingresar, otra vez, en un centro por hacer pública su, más que conocida, adicción a las drogas y a la bebida, ahora es su padre el que se une a "la fiesta" para demostrar a los medios de comunicación, todo lo que quiere y lo que se preocupa por su hija.

Lindsay, que se encuentra en estos momentos, esperamos, recuperándose satisfactoriamente de sus adicciones en el centro Betty Ford, puede que tenga pronto un nuevo compañero de habitación. Varias fuentes de información anuncian que su padre, Michael Lohan (50), se ha comprometido intencionadamente a beber, si hace falta, y así tener una razón para estar en el mismo centro que Lindsay con tal de verla.

El padre se muestra firme y asegurá que si lo que tiene que hacer para estar cerca de su hija es correrse una juerga nocturna y acabar en la cárcel por ello, él estará totalmente de acuerdo a pagar ese precio. Michael suplica a Lindsay para que le deje verla. Su intención es volver a Betty Ford una última vez. Si ella no acepta verle, él hundirá sus penas en el bar más cercano. Veremos como acaba todo esto.