Madrugada en Nueva York, dos grandes furgonetas cortan el tráfico de la calle donde se encuentra el hospital Lenox Hill mientras una tercera, con los cristales tintados, espera junto a la puerta lateral de la clínica. Parece el comienzo de una película de acción, pero es real como la vida misma. Llegó la hora de irse a casa para Beyonce (30), Jay-Z (42) y la recién nacida Blue Ivy, y vaya si lo han hecho. ¡Ni que se estuvieran fugando de la cárcel!

Con el objetivo de que nadie pudiera fotografiar a la pequeña, la pareja de artistas aprovechó la oscuridad de la noche neoyorquina para abandonar entre grandes medidas de seguridad el lugar donde se han convertido en padres primerizos. Así, el resto de recientes padres que tuvieron la mala suerte de compartir hospital con las estrellas por fin podrán volver a disfrutar de la libertad de paso a sus habitaciones sin que los guardaespaldas se lo impidan.

Y es que ha debido ser un incordio tenerlos como 'vecinos'... "Utilizaron el hospital como si fuera de su propiedad", se quejó Neil Coulon en unas declaraciones al diario New York Post, asegurando que hasta en cuatro ocasiones los agentes de seguridad de la pareja le impidieron ver a sus hijos gemelos prematuros nacidos en el mismo centro. Pero claro, según el Daily News los artistas habían rerservado la planta por 1,3 millones de dólares. "La insinuación de que la pareja pagó 1,3 millones de dólares para alquilar toda la planta donde se encuentran las salas de parto no es verdad", desmintió el portavoz del propio hospital.

Mientras tanto, ajena a cualquier tipo de polémica, Beyonce se ha encargado de comprar al bebé su primeros regalos, y para ello se ha gastado la friolera de 1,5 millones de dólares. Aunque es normal si se tiene en cuenta que entre los presentes hay un caballito balancín que ha costado casi 600.000 dólares.

A todo esto hay que añadir el detalle que ha tenido con la recién nacida la ex compañera de su madre en Destiny's Child, Kelly Rowland (30). La cantante le ha comprado una bañera nada menos que con 44.928 cristales de Swarovski incrustados. ¿Convertirán entre todos a Blue Ivy en una niña mimada?