Entró en la casa con muchas fuerzas e ilusión, pero su estancia le ha salido bastante cara. Tas pasar tan sólo una semana en Gran Hermano, Aristides salió nominado junto a Pepe por sus compañeros y durante la pasada gala finalmente fue expulsado con un 58% de los votos de la audiencia.

El ex concursante donó casi 70.000 euros a la Cruz Roja para entrar en el Reality Show, pues quiso hacer realidad su sueño colaborando con la sociedad. "Es una forma de devolver el favor a todos los que en su momento me ayudaron desinteresadamente, pues tanto mi padre como mi hermano murieron de cáncer", explicó Aris a su llegada.

El acupuntor y criador de perros abandonó el programa con la cabeza bien alta, pero al llegar al plató se derrumbó en la entrevista con Mercedes Milá (60). "No me arrepiento de nada. Mi vida nunca ha sido justa y sigue sin serlo, mi única preocupación es Torso", estas fueron las primeras palabras del concursante nada más conocer su eliminación.

Durante la semana, Aris y Pepe habían tenido un duro enfrentamiento, pues en la siesta el bailaor le propició una cachetada a Torso, la mascota de la casa, para que bajara del sillón. Por su parte Aris consideró la actuación de su compañero como un maltrato hacia el perro, y esto le ha costado la expulsión.

"Has utilizado de una manera asquerosa una palabra sagrada porque el maltrato es otra cosa. Estoy muy enfadada porque te has equivocado muchísimo, eres un 'abrazafarolas' que te has pasado el día abrazándolos a todos después de ponerlos a parir… y esto no es 'Gran Hermano'. Pero, ¿tú porque querías entrar en 'GH'? ¿Qué era un proyecto para después trabajar en 'Sálvame'?", parloteó la presentadora del concurso hasta quedarse a gusto.

Como era de esperar después de estas duras palabras, Aristides se derrumbó y entre lágrimas sentenció que iba a aprender de sus actos: "De todo se aprende en la vida. Pero no me arrepiento de nada, lo que hago, lo hago de corazón", concluyó.