En unos Grammy marcados por la repentina muerte de Whitney Houston (†48), otra malograda estrella fue una de las triunfadoras. La inolvidable Amy Winehouse (†27) se hizo con el sexto gramófono dorado de su carrera en la categoría de mejor dueto con Tony Bennett (85), quien recogió el premio junto a los padres de la cantante.

La británica, que falleció prematuramente el pasado mes de julio por exceso de alcohol en su organismo, logró un nuevo galardón a título póstumo gracias al tema "Body And Soul" que grabó junto al veterano crooner para el último trabajo discográfico de éste, "Duets II". Cabe recordar, que este nuevo premio es el décimo séptimo que recoge Bennet a lo largo de su carrera. ¡Ahí es nada!

Ya sobre el escenario, los padres de la diva, Mitch y Janis, recordaron lo importante que fue para su hija conseguir el reconocimiento a su música en la ceremonia celebrada hace cuatro años, cuando triunfó en cinco categorías merced al que fue su gran superhit, "Rehab". "Amy durará más de lo que lo haremos nosotros", balbuceó emocionada la madre de la artista, que no pudo contener las lágrimas al referirse a la pervivencia de su legado musical.